Después de una mañana larga y ajetreada,...llegó el día más esperado y ansioso; nos íbamos a París a ver a Tamara, una gran amiga.
Nos fuimos en el coche de un amigo, yo y mi novio, hasta el aeropuerto de Biarritz. Allí cogimos el vuelo rumbo al aeropuerto de París, Orly, dónde nos recogería Tamara.
Llegamos a Orly y Tamara nos dió la bienvenida con una pancarta que ponía: "Bienvenidos Makokis", junto con su amiga francesa Marie.
Nos montamos en su Clio rojo hasta llegar a
Melun, donde ella y Marie viven.
Al llegar a su residencia, me impresionó mucho el largo pasillo que había, un tanto tenebroso...

Entramos en su estudio; que por cierto, era enorme, ya que yo me había imaginado que era una pocilga...(perdóname por la expresión,jajaja).
Abrimos las maletas y cuando vio el chorizo, jamón serrano, salchichón, etc, etc; se quedó boquiabierta de todos los productos riojanos que le habíamos llevado. He aquí su expresión:

El sábado nos levantamos y fuimos con nuestra "guía" a ver París.
Primero fuimos al Sacré Coeur a admirar su gran belleza. Seguidamente al maravilloso Jardín de Luxemburgo y cerca de allí, al Panteón; donde está el famoso
Péndulo de Foucault.
Bajamos por el Boulevard Saint-Michel, donde quedamos con Marie para ir a comer a una crepería riquísima.
Después de comer nos dirigimos a Notre-Dame y Pompidou...eso es espectacular. Seguido de eso a las grandes galerías de Lafayette, donde Tamara y Marie compraron un regalo para una amiga de ellas que nos habían invitado a una crèmaillére en Nemours; a tres cuartos de hora de Melun.
"Para los cotillas, una crèmaillére es una celebración que hacen los franceses cuando se independizan y lo que hacen es invitar a los amigos a cenar."
Después de comprar el regalo, nos invitaron a probar unas pastas típicas de allí que se llaman "macarons"...la verdad que no me hizo mucho tilín..pero se podía comer. Si me dan a escoger entre los macarons y los crépes...me quedo con los crépes, y sino preguntadles a mis amigos, que vaya lata les di...jajajja.
Cuando salimos de allí nos dirigimos a ópera para luego coger el metro rumbo a la Torre Eiffel. En las escaleras de ese mismo metro, al estar mojado de la lluvia que cayó, me resbalé y caí redonda, sin haberme pasado nada grave, solo hematomas y herida en la rodilla...en fin, que mala pata tengo..pero salí de ahí riéndome a carcajadas yo y mis amigos...sí, estoy un poco loca.
¡Por fin llegamos a la Torre Eiffel!!, que hermosa es, que esplendor...no me quedan palabras.
Subimos a la Torre...670 escalones!!! Pero merece la pena subirlos para admirar todas las vistas preciosas.

Salimos de la Torre, nos comimos unos crépes de nutella...mmmmm y nos fuimos hacia Melun a recoger a Marie e irnos a Nemours donde nos esperaban sus amigos.
El domingo no madrugamos. Mi amigo se preparó para hacer patatas a la riojana como nos había prometido.
Salimos a dar una vuelta por el pueblo y a por el pan.
Regresamos a casa y nos pusimos a comer esas patatas a la riojana "cojonudas"...estaban de vicio, y sino, juzguen ustedes mismos:

Después de toda ésta degustación salimos de Melun rumbo al aeropuerto y con destino a España.
Ahora estamos mirando cuando nos podemos juntar otra vez para repetir ésta experiencia tan agradable y bonita.